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sábado, 1 de agosto de 2009

DIOS Y LOS NIÑOS

“En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.” Mateo 11:25

Hace algún tiempo leí en una nota sobre una investigación hecha en Alemaniaen torno a la opinión o concepto de Dios que tenían los niños, el resultado asombró a la antropóloga a cargo del estudio, aunque el Señor Jesucristo ya lo había dicho.

Ilse Flöter, antropóloga alemana de la Universidad de Oldenburg investigó si Dios, aparece en las mentes y en los corazones de los niños. Ella partía del hecho de que los infantes viven hoy día en un mundo poblado de tecnología y entretenimiento, que atrapa sus mentes y esto la hizo pensar que los valores espirituales se van perdiendo y que los niños probablemente carecían de una imagen de Dios.

Lo que asombró a Ilse Flöter es el amoroso concepto que tienen los niños de Dios, especialmente aquellos que no reciben ninguna educación religiosa, El estudio se realizó en Alemania y se basó en preguntas hechas a 108 niños de 10 años en una escuela primaria acerca de cómo se imaginan a Dios.

Los escolares se dividieron en tres grupos: los que no recibían educación religiosa de ningún tipo, los musulmanes y los cristianos.

La antropóloga Alemana resaltó la gran disposición y entusiasmo de los chicos en participar de la encuesta. “El deseo de hablar con alguien de lo que piensan sobre Dios y la religión es enorme. Me asediaban ellos con preguntas”, manifestó. La mayoría de los niños sabía que Dios es un “padre bondadoso”.

“Cuando pienso en Dios, lo veo grande como un ángel y un poquito fuerte, porque tiene mucho que hacer, crear la tierra y ayudar a los seres humanos”. “Una mano enorme que sostiene el mundo, y un manto gigante que lo protege”, comentaron algunos niños.

Una niñita dijo que “la primera vez que pensé en Dios fue al comenzar el primer grado. Antes no sabía que existía Jesús o Dios”. La mayoría de los niños se caracterizaba por haber recibido poca o ninguna orientación religiosa en su hogar, y lo notable es que los conceptos eran los mismos en protestantes, musulmanes o católicos: Dios es bondadoso y protege a los humanos, no es un Dios amenazante ni castigador.

Tristemente la investigadora notó que la gran diferencia la marcaron los niños de familias protestantes muy estrictas. Para ellos, Dios puede ser malo y vengativo. Esto los lleva, en parte, a sentir miedo. Aunque la misma investigadora señala que el estudio no es representativo en cuanto a los niños musulmanes y los protestantes, ya que se trató de una minoría.

Por eso mismo también debemos recordar que el Señor Jesucristo nos advierte:

"Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar." Mateo 18: 6

Gloria a Dios que en Agua Viva de Victoria, los chiquitos tienen el concepto correcto de su creador.

A propósito, del 5 al 9 de Agosto, en horario de 10 am a 12 pm se estará impartiendo la Escuela Bíblica de Verano en las instalaciones de nuestra congregación. Todos los niños de 4 a 12 están cordialmente invitados a participar.

Lorena Zapata

sábado, 25 de julio de 2009

CRISTO LA SEMILLA DE VIDA SEMBRADA EN LOS CREYENTES


"confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios." Hechos 14:22

"siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre." 1 Pedro 1:23

El reino de Dios era el tema principal de la predicación de los apóstoles en el libro de los Hechos. Este no era un reino material ni visible, sino un reino constituido de la vida divina. Es la extensión de Cristo como vida a Sus creyentes para formar un dominio en el cual Dios gobierna con Su vida. El Nuevo Testamento enseña que el reino de Dios no es un dominio visible o material. En realidad, el reino de Dios es una persona, el Señor Jesucristo mismo. Cuando los fariseos le preguntaron a Jesús acerca del reino, Él “les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí, porque he aquí, el reino de Dios está entre vosotros” (Lc. 17:20-21). Como lo comprueba el contexto, el reino de Dios es el Salvador mismo, quien estaba entre los fariseos cuando ellos lo interrogaron. Dondequiera que esté el Salvador, allí está el reino de Dios. Esta fue la razón por la cual declaró que el reino estaba entre ellos. Como lo indican las palabras del Señor el reino no viene de modo que pueda observarse, lo cual quiere decir que es un reino espiritual, no material ni visible.


En los cuatro evangelios el Señor Jesús es la semilla del reino que se sembró en Sus discípulos. El crecimiento de esta semilla empieza en Hechos y continúa en las epístolas. Finalmente, dicho crecimiento llegará a su consumación: la cosecha que se menciona en el libro de Apocalipsis. El reino es Cristo mismo, la semilla, sembrado en los corazones de Su pueblo escogido. Nuestro corazón es el terreno donde se siembra y crece la semilla del reino. Esta es la definición más precisa respecto del reino de Dios.

El reino de Dios es el disfrute que tenemos del Cristo resucitado. Entrar en el reino de Dios equivale a entrar en el disfrute pleno de Cristo como reino de Dios. El mundo entero se opone a que el pueblo de Dios entre al disfrute pleno de Cristo como reino. Considere cómo Satanás ha usurpado y usado al judaísmo para frustrar a los creyentes e impedirles que entren en este disfrute.


A través de los siglos el enemigo de Dios ha usado también otras formas de religión. . . con el fin de impedir que el pueblo elegido de Dios entre en el disfrute pleno del Cristo todo-inclusivo como reino de Dios. En Hechos 2, los ciento veinte disfrutaban plenamente al Cristo resucitado y ascendido como la esfera donde Dios gobierna. Tal esfera es el reino de Dios. No obstante, poco tiempo después de que los creyentes entraran en el disfrute de Cristo como reino de Dios, la religión judía se introdujo para estorbarlos. Si en los capítulos tres, cuatro y cinco, Pedro, Juan y los demás creyentes se hubieran mostrado débiles, habrían perdido el pleno disfrute del Cristo resucitado, y por ende, habrían errado al blanco en cuanto al reino de Dios.


Él (mediante Pablo) parecía decirles: “Por esta razón, os exhorto a que a través de muchas tribulaciones entréis en el reino de Dios. Debéis estar preparados para enfrentar oposición. Sufriréis muchas tribulaciones, pero es preciso que por medio de ellas entréis en el reino de Dios, que es la esfera en donde se obtiene el disfrute máximo del Cristo resucitado y ascendido. Cuando disfrutéis a Cristo de este modo, estaréis bajo el gobierno divino y os convertiréis en el reino de Dios, el cual es la vida apropiada de iglesia”.


Jesús Manuel Rodríguez Mascareño