martes, 16 de febrero de 2010

DIOS NOS AMÓ PRIMERO


"En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados." 1 Juan 4:10.
"Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero." 1 Juan 4:19.


Doy gracias a nuestro Señor por su amor incomparable, por ese amor con que nos ha amado y por que El ha dicho que nadie nos podrá separar de su amor, nadie nos puede arrebatar de Su mano (Juan 10:28) y le doy gracias por que El nos amo primero.


Su palabra nos declara que El nos ha dado la salvación, por amor de Su nombre, por lo perfecto de Su amor hemos recibido gracia para creer en El todas las naciones (Romanos 1:5). El amor de Dios es asombroso, contrario a los seres humanos, su amor no depende de lo buenos, de lo bonitos o talentosos que seamos, tampoco depende de lo que hagamos, su amor por nosotros es así porque así es la naturaleza del Señor, él es amor (1 Juan 4:8b) por eso es que El nos ha amado desde el principio (1 Juan 4:10)


Entrégate a Su amor.


Dios quiere que tú y yo vivamos la plenitud de Su amor, El quiere llenarte con Su amor, quiere dejes esa vida de tristeza y empieces a deleitarte en la luz de su presencia; Jesucristo declara: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. (Juan 8:12). Pídele a Jesucristo que entre en tu vida, que perdone tus pecados y que su luz te alumbre. Para que puedas disfrutar de ese amor que tiene para ti.

Su Amor es para siempre.

El amor en los seres humanos es limitado e imperfecto, además de tremendamente frágil, todo lo contrario del amor de Nuestro Dios, que tiene un amor a prueba de todo:
Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 8:38-39


Isaí Soto Ibarra.

lunes, 8 de febrero de 2010

LA PAZ DE DIOS, NO ES AUSENCIA DE GUERRA


"La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo." Juan 14:27

Dios nos está bendiciendo de tantas maneras que a veces no ponemos atención a todas las bondades que tiene para nosotros, y le doy gracias por Su amor y por la paz que nos da a través de nuestro Señor Jesucristo, Jesús dijo: Mi paz les doy, no como el mundo la da. No se angustien, no tengan miedo (PAR)

Buscando una definición de la paz, encontré la siguiente; Paz: periodo entre dos guerras. Esa es la paz que nos da el mundo, un espacio de tranquilidad terrenal entre dos pruebas… pero esa no es la paz de Dios, Jesucristo nos dice que su paz es diferente a la del mundo, por otra parte, sabemos que no tenemos lucha contra sangre ni carne(contra las personas) si no que va mas allá, la lucha es en un nivel espiritual (Efesios 6:12) es por eso, que la paz de Dios es diferente, no significa ausencia de guerras, la paz de Dios no está definida por lo que pasa en el mundo, por lo que ocurre en nuestro México o por lo que nos sucede en este momento. La Paz de Dios es mejor, ¡es perfecta!

Es una paz que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:7) por ejemplo; Podemos ver a enfermos terminales, a personas que viven al día y con muchas necesidades, a presos por la Fe, con una paz sobrenatural. Es así porque Dios guarda los corazones y los pensamientos en Cristo Jesús.

Pidamos de Su paz.

Hoy es el día para que encuentre descanso en Dios, que lo que sucede a su alrededor no robe su tranquilidad, que tenga la paz de Dios y pueda vivir confiado en él. Dios quiere que Su paz gobierne nuestros corazones, que podamos decir: “en paz me acostare, y así mismo dormiré, porque solo Tú, mi Dios me haces vivir confiado” (Salmos 4:8).

En Jesucristo hagamos nuestra esta Promesa de Dios para nuestra vida:

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Isaías 26:3
Isaí Soto Ibarra

viernes, 29 de enero de 2010

EL GOZO DEL SEÑOR AUMENTA MI CALIDAD DE VIDA


Entraré al altar de Dios,
Al Dios de mi alegría y de mi gozo;
Y te alabaré con arpa, Oh Dios, Dios mío.
SALMO 43:4

Doy gracias a Dios por el gozo sobrehumano que pone en nuestras vidas por nuestro Señor Jesucristo que vino para darnos vida en abundancia mediante su salvación (Juan 10:10) Hoy es tiempo de creer que nuestro Señor ha cambiado el lamento en baile y la tristeza en gozo.

Dios de mi alegría y de mi gozo.

Cuando ponemos a Dios en primer lugar de nuestras vidas y le dedicamos tiempo a nuestra relación con él, nuestras vidas son plenas y llenas de Su gozo sobrenatural (Salmo 16:11), si Dios es nuestra alegría y nuestro gozo, ¿Por qué no estar alegres?
Dios quiere darnos un corazón libre, alegre, lleno de vida, agradecido, lleno de Su gozo, una vida en abundancia, más allá de una simple existencia, ¿como la ve?

“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: Regocijaos.” (Fil. 4:4). Le invito a que tome el reto de regocijarse en nuestro Señor, quien ha prometido, que nunca nos dejara, que nada nos faltará, que siempre nos escucha y que es la Fuente de nuestra salvación. No se preocupe, confíe. – ¿No tiene auto? ¡Regocíjese! ¿Está cansado? ¡Regocíjese! ¿Qué se ha visto en el espejo? ¡Regocíjese! ¿Tiene alguna dificultad? ¡Mejor regocíjese! no se regocije en lo que le falta; si no que regocíjese en el Señor. Confíe, ya Dios está obrando en su vida. Jesucristo es nuestra alegría y nuestro gozo.

Invite a Jesús a Su vida

Crea: Para empezar una vida plena, invite a Jesucristo a su vida, crea en él. Cristo es el camino de vida, la fuente de alegría y de gozo (Hechos 2:28).
Obedezca: Obedezca a nuestro Dios, medite en su Palabra. Creer es igual a obedecer.
Persevere: Entregue a Dios algo con que trabajar, manténgase en Su presencia trabajando de Su mano.

De esta manera podrá Regocijarse una y otra vez en Jesucristo.

Isaí Soto Ibarra